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Clash Royale: quieren convertirlo en el primer gran juego de esports para móviles

‘Clash Royale’ es un juego soberbio y treméndamente bien pensado.

Podría decirse mucho de la fórmula secreta con la que Supercell se ha ganado al público y en ningún momento habría hueco para afirmar que han reinventado la rueda. La clave está en cómo han recogido lo mejor de cada juego competitivo para, con un poco de caucho, aluminio y metal de cada uno de ellos, crear el neumático definitivo.

Miremos a ‘StarCraft’, por ejemplo, y cojamos la idea de contar con distintas bases que debemos defender con personajes atacantes en tiempo real, o saltemos a ‘League of Legends’ y la necesidad de destruir una edificación situada en el extremo opuesto del mapa valiéndonos de carriles que promueven los enfrentamientos directos.

Pero no nos quedemos ahí, cojamos también la inmediatez y longitud de las partidas de ‘Counter-Strike’ acelerando la duración del encuentro a una media de entre 1 y 6 minutos. Y no nos olvidemos de ‘Hearthstone’, por supuesto’, porque de ahí nacen gran parte de las bondades de este ‘Clash Royale’.

Está la colección de cartas que debes ir desbloqueando de forma progresiva, los niveles de rareza de las mismas, el uso de maná para utilizarlas, los cofres con premios que pueden ganarse a base de jugar o mediante micropagos, la estrategia de fortalezas y flaquezas de cada unidad de forma que puedan ser contrarrestadas, e incluso la posiblidad de jugar desafíos donde el mayor número de victorias te ofrece jugosos premios y tres derrotas te mandan a la lona.

Con una precisión quirúrgica los creadores de ‘Clash Royale’ han desgranado lo mejor del diseño de videojuegos para crear su juego definitivo, un título no exento de errores (la sensación de progreso frente a la necesidad de monetizarlo puede sacar de quicio a más de uno) que, al menos de forma global, se ha ganado el cariño de público y crítica. ¿Le queda algo por dominar, entonces? Sí, su potencial como juego competitivo.

‘Clash Royale’ se ha creado presentando partidas rápidas en las que vemos unidades visualmente diferenciadas, para poder entender qué está pasando en cada momento, y ofrece un nivel de complejidad que cede hueco a la experimentación del jugador mientras deja muy claro al espectador a dónde quiere llegar con esa idea.

Cualquier jugador, incluso sin conocer las bondades de cada unidad, puede disfrutar de una partida de ‘Clash Royale’ sin demasiados problemas. No sólo eso, puede ver varias en apenas unos minutos si cree que no ha entendido algo o simplemente tiene ganas de más.

Lejos de limitarse a la creación de contenidos de Twitch y YouTube, Supercell eligió ser la primera puerta de entrada a la visualización de partidas creando una plataforma para ello dentro del propio juego. Así, entre partida y partida no sólo podemos consultar el ranking mundial o unirnos a la conversación sobre el juego de un clan, también ver enfrentamientos destacados con los que aprender o entretenernos.

Con información de Xataka

Notiexpress Color

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