Destacado

Opinión

Horóscopo

Ciencia y Tecnología

Deportes

Sucesos

Curiosidades

Secuestros, un delito de moda

POR: JOSE ANGEL PALACIOS @JOSSEANGELL

Si hay un problema que causa gran preocupación a la sociedad venezolana es el secuestro. Las grandes ciudades del país se han convertido en escenarios perfectos para los secuestradores, que hacen de las suyas sin un horario establecido y tienen entre sus principales víctimas a los jóvenes.

Venezuela se ubica en el quinto puesto de las naciones donde hay más secuestros. En los primeros 30 días del año se registraron 32 secuestros, según cifras extraoficiales, dígitos que en porcentajes aumentó un 20 por ciento en comparación con las cifras registradas en enero del año pasado.

El secuestro se convirtió en el tercer delito de mayor crecimiento en el país, seguido de la corrupción y el lavado de dinero. El abogado criminólogo y miembro de la directiva de Polichacao, Fermín Mármol García, explicó que los secuestros han tenido un aumento significativo y que superan un 500 por ciento en los últimos 15 años.

La cifra negra. Así denomina el criminólogo a los secuestros exprés, que en su mayoría no alcanzan las 24 horas de cautiverio. Este tipo de secuestro representa un 70 por ciento de los raptos que se hacen en el país, mientras que los denominados secuestros de prolongados sólo alcanzan un 30 por ciento, por su complejidad y el tipo de persona retenida.

Un funcionario activo del Cuerpo Antisecuestro del Cicpc explicó que son menores los secuestros prolongados por su “delicadeza”, y que este tipo de secuestro lo comenten bandas organizadas que previamente hacen un seguimiento intenso a sus víctimas, a los lugares que frecuentan, a sus amistades, familia y, por supuesto, a la cantidad de bienes posee.

El inspector, que decidió mantenerse en anonimato, detalló que muchos de estos secuestros se realizan en complicidad, en su mayoría, con algún allegado a la víctima, desde un conocido hasta un familiar, y en muchos casos gerentes de bancos o funcionarios activos también estarían implicados, suministrando información confidencial a los malhechores.

 

Ciudad número uno en este delito

El criminólogo y directivo de la policía de Chacao cataloga al secuestro como un delito de moda, de oportunidad, que las bandas criminales desean transitar porque es una infracción que no cuenta con denuncia en un 70 por ciento de los casos A su juicio es un delito que no cuenta con instituciones fortalecidas para su combate y, a su vez, es de fácil ejecución, en vista de la debilidad de la seguridad preventiva que tiene el país.

“El secuestro irrumpe en el 2014 con fortaleza en las principales ciudades del país, sobre todo en la Gran Caracas”. La explicación del criminólogo se complementa con las cifras registradas el pasado año, cuando desde enero hasta octubre de 2013 en Caracas se registraron 113 secuestros, siendo la ciudad número uno con víctimas de este delito.

El especialista en el tema de secuestros asume que el auge de los mismos en los últimos diez años está relacionado con la liberación indiscriminada de personas de los centros penitenciarios, que no cumplieron su deuda con la sociedad, es decir, no cumplieron a cabalidad su condena. Por otro lado, hay una cantidad de fugados de los centros penitenciarios, y eso pudiera estar incidiendo en el reciente auge del secuestro en Venezuela.

Fermín Mármol descartó -aunque no del todo- la planificación de secuestros desde las cárceles, pues lo consideró una exageración. Para él, sí se planifican algunos secuestros, los prolongados, los que ameritan mayor estudio de la víctima; en porcentajes, desde los recintos carcelarios se estaría planificando sólo un 10 por ciento de los raptos, ya que el mayor porcentaje son secuestros que no pasan de las 24 horas y que son planificados por el hampa que se encuentra en la calle. Explicó que los mayores crímenes que se organizan desde las cárceles son la extorsión, la trata dE blancas -tráfico de mujeres-, el canje de drogas y el sicariato.

 

Pocas denuncias

Los especialistas precisan que sólo se denuncia un 30 por ciento de los secuestros ocurridos en el país, por miedo a represalias, o porque aquellas personas que fueron víctimas de algún tipo de maltrato sexual decidieron mantener su caso en silencio.

Ante los porcentajes considerablemente bajos de denuncias los expertos invitan  a la reflexión, a realizar campañas que incentiven a la ciudadanía y al gobierno para aumentar el número de efectivos que laboran en los distintos cuerpos antisecuestros.

Sobre la complicidad de los efectivos de seguridad, Mármol García explica que la participación es bastante nula, y hace un llamado a no confundir a los funcionarios activos con los que ya no pertenecen a ningún cuerpo y han decidido “desviarse” para cometer actos criminales.

“Si hay policías o militares activos involucrados en secuestros, el porcentaje es muy bajo”. Tras esta afirmación, Mármol explica que de las bandas criminales desmanteladas no hay una participación mayor a un cinco por ciento de funcionarios activos que quizá estén involucrados en algunos delitos, pero no en el secuestro.

“Tal vez un policía sea miembro de una banda criminal, pero esto no quiere decir que sea una banda conformada de policías”.

Bandas al acecho

Las bandas de secuestros más comunes son las que los especialistas han denominado “los depredadores” y “Los coco secos”. Estos grupos de hampones se pasean por las  principales ciudades del país, y cuando se percatan de que alguien posee un vehículo automotor que representa un valor adquisitivo interesante proceden a interceptarlo, buscando el momento más vulnerable de la víctima para luego pasearla por la ciudad, despojarle de su pertenencias y, en el peor de los casos, violarlos o asesinarlos. Así lo explicó el criminólogo y experto en el tema.

Cuando el secuestro se puso “de moda” las bandas actuaban a partir de las 11 de la noche y, mayormente, salían a buscar sus víctimas de jueves a domingo, pero hoy la realidad pareciera otra. Para el criminólogo, hoy, los raptores no tienen horario. Sin embargo, señaló que existen varias modalidades de secuestro entre las que destaca “el mañanero”, que es cuando los antisociales se desplazan desde las cuatro y media de la madrugada hasta las seis de la mañana, aprovechando que las víctimas van a sus trabajos, a realizar algún tipo de diligencia o a hacer ejercicios.

La banda de “Los cocos secos” está compuesta por jóvenes entre 14 y 17 años de edad, adolescentes que el criminólogo catalogó como manipulables, de conciencia media, que podrían asesinar a una persona sin remordimiento alguno, en vista de su corta edad y la falta de madurez.

Estas bandas delictivas han incrementado el número de muertes durante el cautiverio, así como los tipos de abusos sexuales, actos lascivos que muchas veces terminan en  violación, tanto vaginal como anal, indiferentemente de la sexualidad del secuestrado. El aumento de las muertes durante el plagio, para los especialistas, demuestra que las bandas criminales están actuando cada día con más improvisación, son menos expertos en este delito. Los cálculos de los expertos dan dos personas muertas por cada secuestro y al menos una sufre de algún tipo de abuso sexual.

Los más vulnerables a los secuestros son los jóvenes, que por su amplia vida social son los más expuestos a la nocturnidad.

Esta noticia ha sido escrita por

6toPoder
No es lo mismo informar 24 horas que minuto a minuto.

Email  • Facebook  • Twitter

Compártelo!

Comentarios